La violencia de género consiste en el
maltrato, tanto físico como psicológico, de la mujer por parte de su pareja. Es
sometida a vejaciones y privada de libertad. Su dignidad queda seriamente
dañada y se la somete a un trastorno mental tan grande que finalmente termina
aceptando su situación como algo que está bien. ¿Es un problema que atañe única
y exclusivamente a la pareja? No, es un problema que llama a voces a la
implicación ciudadana para erradicar estas desigualdades e injusticias.
¿A cuándo se remontan dichos actos? ¿Es algo
“moderno” y pasajero? La violencia de género, la sumisión por parte de la mujer
y las desigualdades que esta ha sufrido es algo que se arrastra desde hace
mucho y que, desgraciadamente, muchos han adoptado como un estilo de vida. Creo
que un hecho clave y pionero en el principio de la discriminación, fue el papel
que jugó la Iglesia (y en menos medida sigue jugando) en la forma de vida y de
pensar de las personas. Según la Biblia, la creación del ser humano fue debido
a la voluntad de Dios. Primero fue Adán, el hombre, y de su costilla nació
posteriormente Eva. Desde este momento ya se simboliza el papel de relegación a
un segundo plano de la mujer; la costilla de la que nacimos, perteneciente a
Adán (a mi juicio) viene dado como símbolo de pertenencia y dependencia. Si
Adán no hubiese existido, nosotras tampoco. Posteriormente tenemos el destierro
del Paraíso. Condenados a trabajar y a ganar con el sudor de nuestra frente el
pan del que nos alimentamos por culpa de Eva, la cual nos condenó al pecado.
Realmente me parece una sutil inclinación a afirmar que las mujeres estamos
tentadas al pecado, no sabemos controlarnos ni juzgar coherentemente debido a
nuestra poca inteligencia. Todo esto era considerado Palabra del Señor y como
tal debía aceptarse. En una sociedad totalmente teocentrista como las que eran hace varios años atrás, y
como la siguen siendo algunos países hoy en día, la libertad de pensamiento
estaba muy limitada. Era prácticamente nula. El mundo fue evolucionando y con
él la sociedad, pero a pesar de ello la Iglesia siguió manteniendo una
presencia constante y sus dogmas continuaron siendo aceptados como correctos.
¿La demostración de estas verdades? Unos cuantos papeles escritos por un autor
desconocido. A día de hoy la Iglesia apenas ha cambiado su visión del mundo y,
pronunciándose muy levemente, sigue dejando claro lo que piensa sobre este tema
de desigualdad. Siempre he oído que Dios quiere a todos por igual y sin
diferencias. Todos somos sus hijos. Entonces, ¿por qué Dios permite tales
injusticias y desigualdades? Si verdaderamente existiese un Dios que fuese en
verdad justo no creo que tolerara estos actos y menos en su nombre. A pesar de
todo, tampoco pienso que deba recaer
toda la culpa sobre la religión. Ella es un aliciente pero la forma de pensar
es nuestra y nadie dirige sobre ella a no ser que nosotros lo permitamos.
En cuanto a nivel personal, creo que reside
en nosotras, las mujeres, la voluntad de que esto cambie. Muchas mujeres
lucharon por nuestros derechos y consiguieron grande logros pero, ¿qué estamos
haciendo por conservar y continuar con ese trabajo? Pienso que muy poco o nada.
Continuamente me cruzo con chicas de mi edad y más mayores que no se respetan a
sí mismas. Su forma de pensar, de actuar, e incluso de vestir, denigran
totalmente la imagen que intentamos conseguir de igualdad. Si no nos respetamos
a nosotras mismas ¿quién lo va a hacer? Realmente creo que esto es un obstáculo
muy grande en la eliminación de estas segregaciones sexuales. Lo que creamos
por un sitio lo destruimos por otro.
Por otra parte, si la sociedad y el Estado se colocan una venda en los ojos ¿seríamos los suficientemente poderosos para continuar con nuestra lucha? Hace pocos días se ha publicado el libro <<Cásate y sé sumisa>> escrito por un Arzobispo de Granda que con pasajes como estos: “Ahora es el momento de aprender la obediencia leal y generosa, la sumisión” pretende ser un libro que eduque y muestre otro aspecto de la familia. ¿El Gobierno piensa hacer algo al respecto? Es verdad, un derecho fundamental de las personas es el derecho a la libertad de expresión ¿pero no hay límites? Creo que tu libertad termina cuando comienza la de la persona que está a tu lado y esta escritura pienso que alienta al machismo, a continuar con una sociedad medieval y que atenta contra la dignidad, libertad y respeto de la mujer. ¿Porque sea la “opinión” de alguien debemos permitirlo? ¿Debemos dejar que la gente se ampare en su derecho de libertad de expresión para dañar a otras personas? ¿Es que esta publicación no amenaza con destruir todo lo creado hasta ahora? ¿O acaso es que estamos haciendo un mal uso de los derechos? La violencia de género no es algo que sufre la señora que sale en una película medieval, es algo que sufre tu vecina, tu compañera de clase e incluso puede que hasta tu hermana. La violencia de género, la discriminación y la desigualdad no es algo que debamos tomar a la ligera, es un hecho que destruye hogares, vidas y a personas. ¿Queremos un cambio? Empecemos por cambiar nuestra desfasada y pobre mente que nos encierra en dogmas y creencias, miedos que nos impiden ver la luz y disminuyen la gravedad del asunto. No todo vale y lo que hagamos en el día de hoy tendrá su eco en el mañana.